Litigios laborales
Reincorporación al puesto de trabajo, salarios, negativa a contratar e indemnización por daño moral.
Qué incluye
- análisis inicial de los hechos y documentos;
- determinación de la vía jurídica;
- preparación del texto del escrito o documento;
- recomendaciones sobre anexos, plazos y forma de presentación.
Qué preparar
En los litigios laborales son especialmente importantes los plazos para reclamar y las pruebas de la relación laboral.
Materiales para el análisis inicial de una cuestión laboral
Conviene describir las situaciones laborales por su objeto concreto: pago de un período determinado, contenido de una orden, finalización de la relación o negativa a entregar un documento relacionado con el trabajo. Una afirmación general como «el empleador vulnera mis derechos» no muestra qué hecho se necesita comprobar ni qué resultado necesita el solicitante.
En una breve cronología indique cuándo comenzó el trabajo, qué condiciones se acordaron, cuándo surgió el problema y qué documentos se han recibido ya. En un litigio sobre pagos, enumere por separado los períodos, los importes devengados y las cantidades realmente recibidas. En una cuestión de despido son importantes el contenido de los documentos recibidos y las fechas conocidas de su entrega.
- Contrato laboral, anexos y acuerdos relacionados con la cuestión.
- Órdenes, notificaciones y solicitudes, junto con sus justificantes de recepción.
- Documentos de cálculo e información sobre los pagos reales de los períodos controvertidos.
- Correspondencia sobre las condiciones de trabajo y el problema planteado.
- Solicitudes anteriores y respuestas completas a ellas.
Si no existe un contrato escrito, describa la organización real del trabajo: quién asignaba las tareas, dónde y cuándo se realizaban, cómo se pagaba y qué materiales se conservan al respecto. Esta información no debe confundirse con una calificación jurídica ya establecida de la relación; su evaluación requiere estudiar las circunstancias.
El conjunto inicial de documentos permite analizar qué hechos están acreditados, qué documentos faltan y qué pregunta plantear en el siguiente escrito. Los plazos y el procedimiento de protección se determinan según la situación concreta, por lo que conviene comunicar de inmediato las fechas importantes y conservar los documentos de los que se desprenden.